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Para tener un sitio virtual se necesita dar tres pasos
fundamentales:
1.
Registrar un dominio propio.
2-
Diseñar el sitio virtual.
3-
Contratar un servicio de hospedaje (hosting).
Este último servicio es el que hará posible que su sitio
pueda ser visitado las 24 horas del día por cualquier
persona que navegue en la Internet. Para que un sitio pueda
ser visto a través de la Internet debe estar hospedado en un
servidor, lo cual es una computadora continuamente conectada
a la red, que tiene la capacidad de procesar cientos de
miles de visitas diarias.
Debido al intenso tráfico que reciben, los grandes portales
cuentan con servidores propios o "dedicados". Sin embargo,
los costos de mantenimiento de un servidor son muy elevados,
por lo cual, tener un servidor dedicado no es una opción
viable para la mayoría de los sitios de empresas y negocios
pequeños o medianos.
La alternativa es contratar un servicio de hospedaje virtual
por el cual en un mismo servidor pueden hospedarse cerca de
200 sitios. Esto permite que la empresa que ofrece dicho
servicio pueda amortizar los costos de mantenimiento del
servidor entre todos los sitios hospedados, lo cual resulta
en un servicio económico y accesible para todos.
Si bien es cierto que algunas empresas ofrecen este tipo de
servicio en forma "gratuita", a la hora de tener una sólida
presencia en Internet estos servicios gratuitos no son
recomendables.
Como dice el refrán: "Cuando la limosna es grande, hasta el
mendigo desconfía".
Las empresas que ofrecen estos servicios "gratuitos" deben
generar ingresos, como cualquier otra empresa. La mayoría de
ellas lo logran vendiendo espacios publicitarios (en forma
de banners) que son colocados en cada uno de los sitios que
utilizan dicho hospedaje gratuito. Esta situación podría ser
aceptable para un sitio personal o uno familiar, pero nunca
podrá ser justificable para el sitio de una empresa, de un
negocio o de un empresario.
Otras limitaciones que obran contra estos servicios
gratuitos son la evidente lentitud para descargar documentos
y una notable limitación al momento de manejar visitas
múltiples.
Tampoco debemos pasar por alto un importante factor
psicológico que tiene que ver con la imagen que proyecta un
negocio que utiliza un servicio gratuito. No sé a usted,
pero a mí no me infunde mucha confianza una empresa que
prefiere utilizar uno de estos servicios sin demostrar mucha
consideración por el tiempo de sus visitantes.
¿Qué datos deberán tenerse en cuenta al momento de contratar
un servicio de hospedaje virtual?
En primer lugar, la cantidad de espacio asignado para su
sitio. Por lo general entre 50Mb y 100Mb es más que
suficiente para un sitio promedio.
También es importante saber cuántas cuentas de correo
electrónico propias se pueden habilitar.
Esto le permitirá crear una cuenta de correo electrónico
para cada uno de sus empleados o bien canalizar
adecuadamente las consultas utilizando, por ejemplo, ventas@sudominio.com,
soporte@sudominio.com, info@sudominio.com.
Luego, es importante considerar qué otros servicios
adicionales ofrece el servidor. Por ejemplo, un panel de
control protegido por nombre de usuario y clave secreta que
le permita realizar tareas de mantenimiento: agregar nuevas
cuentas de correo electrónico, redirigir mensajes desde una
cuenta hacia otra, activar servicios de auto respuesta,
cambiar claves (passwords) o ver las estadísticas de las
visitas a su sitio.
También debe considerarse si es posible utilizar un SSI
(Server Side Includes) o CGI (Common Getway Interfase), que
permiten crear un sitio interactivo agregando formularios,
listados de suscripciones, carritos de compra, etc.
Por último, es fundamental averiguar cuál es el máximo ancho
de banda asignado, ya que cuanto mayor sea éste, mayor será
el número de visitantes simultáneos que el servidor podrá
procesar sin incrementar el tiempo de descarga de
documentos. |